Conagua informó que concluyó obras de infraestructura hidroagrícola en el Valle del Mayo, Sonora, con inversión cercana a 300 millones, incluyendo canales, bombeo y riego tecnificado
La tecnificación del riego es respuesta a un problema estructural: producir con menos agua. El norte ya no discute si habrá sequía; discute cuánto puede resistir el sistema agrícola con la presión hídrica actual.
La obra es necesaria, pero la pregunta real es operativa: ¿se mide el ahorro? ¿se mantiene? ¿se distribuye el beneficio o se concentra? Sin control técnico, la inversión termina siendo anuncio.
Hay otra lectura: tecnificar no resuelve todo si la demanda sigue creciendo o si el manejo del agua no cambia. Modernizar infraestructura sin gobernanza hídrica es como arreglar una tubería mientras se deja la llave abierta.
En el norte, “ahorrar agua” es el único discurso que todos aplauden… hasta que toca cambiar hábitos.
Pulso Norte — Información sin rodeos.






